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EL KIRCHNERISMO PLANEA UNA ESTRUCTURA ORGÁNICA MÁS AMPLIA. EL PJ ES APENAS UN SECTOR ENTRE OTROS
Pase al Frente
2012-09-04 01:03:51
El de este fin de semana fue una muestra más que la forma de hacer política va mutando aceleradamente, y gran parte de los que se quedaron con la heterodoxa justicia social aclamativa, van a tener que repensar estrategias.
De hecho, Chubut no es una isla en el entramado que se viene forjando a nivel nacional. Acá también el Frente para la Victoria tomó la iniciativa y se sentó en la sede del PJ en Rawson con toda la fuerza, estampó un documento y se prepara para realinear el partido, por el uso que le confiere el poder y la función que desempeña a nivel provincial. Y todo esto le guste o no le guste al dasnevismo.
En todo el país dicen que desde hace ya más de un mes, comenzó a delinearse qué forma tendrá el armado que pretende conseguir algo que el kirchnerismo no logró en una década: una orgánica propia que sirva para articular a su alrededor a ese espacio variable y heterogéneo que es el Frente para la Victoria, desde el PJ hasta otros aliados menores, desde un lugar de centralidad. Así, en este espacio conviven, bajo la conducción de La Cámpora, los principales armados políticos del kirchnerismo, sumados a un puñado de agrupaciones de tipo sindical, social o cultural, en un esquema de articulación que intentará replicarse en todos los distritos, con la vista puesta “tácticamente” en las elecciones de 2013 y 2015 pero que “estratégicamente” se proyectan mucho más allá.
Tuyos, míos y nuestros
Además de la marcada de territorio que se dio este fin de semana en Chubut, donde midieron fuerzas el FpV y el Modelo Chubut, comenzarán en breve a verse otras avanzadas que van más allá de la recuperación del sello del partido.
“El que no está en Unidos y Organizados no es kirchnerista”, resumió recientemente Quito Aragón, referente de la Corriente Nacional Martín Fierro en detalles a Página /12. Lo cierto es que si se aplica el criterio (muy extendido puertas adentro) de dividir al oficialismo entre “propios” y “aliados”, los unos formarán parte del nuevo armado y los otros quedarán relegados a un rol cada vez más secundario. La idea, justamente, es desplazar al viejo PJ del rol central que ocupa, por default, en la coalición kirchnerista, confía un eximio armador. “La Cámpora por su cuenta no tiene el peso específico, como no lo tienen el Evita, Kolina, Nuevo Encuentro o ningún otro espacio –explica–. Ahora, si se logra que todos los espacios que conforman el kirchnerismo articulen en el territorio y hay voluntad política, la correlación de fuerzas ya es otra”
Diferencias históricas
La siempre tensa relación que el kirchnerismo mantuvo con el justicialismo derechoso desde el 2003 no es un tema menor a la hora de encarar un armado de estas características. Nadie puede olvidar como comenzaron a saltar a la vista las evidentes diferencias que mantuvo el ex gobernador Mario Das Neves con Néstor y Cristina Kirchner, como tampoco lo disimularon ellos para con el apodado “Comeperros”.
“El PJ es un partido político, una herramienta política más dentro del kirchnerismo. Una muy importante, claro, pero hoy en día no es la central”, aseguran los interpretadores de las brechas que se fueron acentuando con algunos sectores que se denominan peronistas.
El punto de partida
Dicen que las reuniones entre distintas fracciones que precedieron al acto de Vélez de principio de año fue el caldo en el que se comenzó a incubar la idea de darle una vuelta de tuerca al variopinto universo kirchnerista que sirviera para coordinar a toda la tropa propia bajo un mismo paraguas. Así, La Cámpora, el Movimiento Evita, Kolina, la Martín Fierro, la Corriente Nacional Peronista, la Corriente de la Militancia, Peronismo Militante, Nuevo Encuentro, el MILES de Luis D’Elía, el Partido Comunista Congreso Extraordinario, el Frente Transversal que lidera Edgardo Depetris y la CTA que responde a Hugo Yasky, entre otros espacios, continuaron con los encuentros, primero a nivel nacional, pero pronto bajando al territorio, donde estará el trabajo fino. “Que todos apoyamos a Cristina está claro, lo complicado será llegar a acuerdos en cada distrito: allí es donde afloran las diferencias”, explica un testigo de esos encuentros.
Hay algo en lo que sí coinciden todas las partes en juego, “hay que pensar más allá de lo electoral” porque esa es la única forma de superar las diferencias. Después se verán las herramientas con las que saldarán los debates más coyunturales. La misión, encomendada por la Presidenta es armar una estructura que se proyecte hacia el futuro, mucho más allá del 2013 y el 2015.
Así las cosas, todo apunta a que en Chubut el dasnevismo no responderá a la convocatoria partidaria copada ahora por kirchenristas, y por el contrario jugará por fuera de la estructura, por ahora. En esa línea, tal vez Ricardo Sastre fue uno de los garúes de esta movida al declarar la necesidad de concretar acercamientos. “Unidos, o dominados”, recordó, pronosticó, lamentó, el madrynense.


